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Gestiona tu energía

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¿Qué debes considerar actividades tabús cuando tienes espondilitis anquilosante (EA)? Pues aquellas que sabes que, si las realizas, aumentarán tu dolor o tu cansancio.

No es recomendable que hagas actividades como cargar peso, movimientos repetitivos o estar mucho tiempo de pie estático, sobre todo en los momentos en los que te encuentras con dolor y cansancio. Estas actividades empeorarán tu estado. Por eso, si no te queda más remedio que hacer estas actividades, hazlas en los momentos del día en los que te encuentres mejor.

Para afrontar los problemas frecuentes en tu entorno y para lograr que tus familiares y entorno cercano comprenda tu situación, tú también debes poner de tu parte, es una tarea conjunta. Así pues, tienes que ayudarles a entenderte. Para ellos es difícil ponerse en tu lugar, llegar a comprender lo que la EA puede influir
La familia puede influir en el curso de tu espondilitis anquilosante (EA). Esta influencia puede ser positiva o negativa, por eso conviene que conozcas cuáles son las situaciones más frecuentes en la relación con la familia cuando tienes EA o cualquier otra patología crónica. Si eres capaz de identificar la situación y el problema, podrás
¿Has tenido alguna vez la sensación de tener demasiadas cosas por delante y no tener fuerzas para hacerlas? A veces ocurre que no llegas a hacer todas las actividades de tu día a día y no sabes cómo gestionarlo. Piensa que, si tienes espondilitis anquilosante (EA), hay días que te encuentras peor y otros mejor,
Para aprender a gestionar tu energía, primero debes estudiar y conocer cómo es tu fatiga y, a partir de ahí, organizarte y tomar medidas para administrar tu energía adecuadamente. Estudia tu ciclo de fatiga. Obsérvate para identificar los momentos en los que te sientes más cansado. Normalmente, si tienes espondilitis anquilosante, la fatiga es alta
Estos consejos te ayudarán a manejar tu fatiga relacionada con la espondilitis anquilosante (EA), y conservar tu energía para dedicarla a las cosas realmente importantes. ¡Ponlos en marcha!   Ahorra energía, marca tu propio ritmo y adapta tu manera de hacer las cosas. Procura seleccionar las tareas que son prioritarias y no dedicar esfuerzos a