Ayuda a tu cuerpo

Te planteamos tres preguntas.

  • ¿Has podido realizar todas las actividades que tenías planificadas para esta semana?
  • ¿Has descansado bien?
  • ¿Has necesitado tomar analgésicos para el dolor?, ¿te han ayudado a mejorar el dolor?

Si has respondido que no a algunas de las tres primeras preguntas, seguramente necesites trabajar algunos aspectos físicos para mejorar tu bienestar. Reducir la fatiga, mejorar tu descanso y el dolor asociados a tu enfermedad, así como comenzar a hacer una actividad física apropiada que te permita hacer más llevadero el día a día pueden ser algunos de los aspectos que puedes trabajar, junto con el equipo de profesionales, para sentirte mejor con la espondilitis anquilosante ¿Aceptas el reto?

 

Qué vas a aprender

Puedes aprender a gestionar tu fatiga y tu descanso, así como a manejar el dolor para ayudar a tu cuerpo a sobrellevar los efectos de la enfermedad y reducir su impacto logrando que te sientas mejor día a día.

Asimismo, aprenderás las claves para comenzar a incorporar la actividad física en tu rutina, así como las técnicas para registrarla y ayudarte a ser constante llevando un control adecuado a tus necesidades.

También serás capaz de preparar adecuadamente la visita con tu reumatólogo para que te ayude a llevar un seguimiento de tu espondilitis anquilosante y para que tú también participes en la toma de decisiones y manejo de la patología.

Tienes mucho que aprender, ¡ponte en marcha cuanto antes y elige tu futuro!