Prepárate

Cuando te comunican que tienes espondilitis anquilosante (EA) parece que el mundo se va a venir abajo y que nada volverá a ser como era. ¡Bueno!, en realidad, eso no es así del todo… tu vida a partir de ahora va a ser diferente porque hay un factor más a tener en cuenta, pero eso no quiere decir que no puedas ser feliz, disfrutar de las cosas que te gustan o tener una buena calidad de vida.

Lo que debes plantearte a partir de ahora es que tendrás que prepararte para afrontar la vida con una patología crónica y aprender a manejar los síntomas relacionados para que no te limiten. Esta circunstancia no es solo propia de la EA, hay muchas otras circunstancias en la vida que nos obligan a hacer cambios en nuestra forma de hacer las cosas, y la mejor manera de afrontarlas es prepararse para el cambio y ser tú quien toma las riendas.

Si te preparas adecuadamente, podrás afrontar la espondilitis anquilosante desde una óptica diferente y aprenderás a buscar soluciones para que seas tú quien elija tu futuro. Así que no te pierdas todos estos materiales que hemos preparado para ayudarte a conseguirlo.

La espondilitis anquilosante afecta a cerca de 500.000 personas en España. Cada año se registran aproximadamente 7 casos nuevos por cada 100.0000 habitantes. El estudio el ‘Atlas de Espondiloartritis Axial en España 2017: radiografía de la enfermedad’, ha recogido la opinión de las personas que viven con esta patología en España y ha registrado cuáles

A veces, puede resultar difícil comprender los términos médicos utilizados por tu médico y otros profesionales sanitarios. Esta guía describe algunos de los términos utilizados frecuentemente cuando se habla sobre la espondiloartritis axial (EsAax), para que te puedas entender a qué se refiere cada uno.

Una de las mejores formas de reconocer cómo te afecta una enfermedad es ser consciente de los síntomas que experimentas. Para ello resulta muy útil llevar un diario con notas para identificar semana a semana cuándo has experimentado un síntoma concreto, en qué parte del cuerpo y cómo es exactamente. Si, además, vas anotando tu
Aunque puedas creer que se trata de un trámite más, la visita al reumatólogo, cuando tienes espondilitis anquilosante, es fundamental. No sólo porque es la persona que mejor conoce tu patología, sino porque es una oportunidad para que valoréis juntos si las recomendaciones que te dio desde tu última visita son las adecuadas para tu