Las espondiloartritis están compuestas por una serie de enfermedades reumáticas, todas diferentes, pero con características comunes entre ellas. Estas enfermedades tienen síntomas similares, suelen producirse por la inflamación de articulaciones de diversas zonas del cuerpo, como la columna vertebral y las articulaciones de brazos y piernas.  

Dentro de esta familia de enfermedades se encuentra la espondiloartritis axial que afecta principalmente a la zona de la columna vertebral. Esta a su vez se clasifica en dos, según la presencia de daño estructural visible por rayos x, teniendo una fase en la que no se ve daño, que se conoce como espondiloartritis axial no radiográfica, y otra en la que el daño es evidente y que se conoce como espondilitis anquilosante.

 

Espondiloartritis axial no radiográfica

Las personas con espondiloartritis axial no radiográfica presentan síntomas claros como inflamación y dolores en zonas concretas del cuerpo, pero estos daños no son visibles en una radiografía, de ahí viene su clasificación como ‘no radiográfica’.

El diagnóstico precoz de la espondiloartritis axial no radiográfica aumenta las probabilidades de encontrar un tratamiento efectivo que ayude al paciente a mejorar su calidad de vida y mantener su bienestar.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Como hemos comentado, los síntomas tanto de la EspAax-nr (espondiloartritis axial no radiográfica) como de la EA (espondilitis anquilosante) son bastante similares.

Los principales síntomas son los dolores lumbares crónicos y la pérdida funcional. También puede producir dolor en las nalgas, afectando a un solo lado y alternándose de forma intermitente.

 Suele aparecer en jóvenes de entre 20 y 45 años, y algo característico de estos dolores es que no suelen mejorar en reposo, sino que lo que calma las dolencias es la actividad física.

Al no poder ver estos daños o alteraciones en radiografías, el diagnóstico de la espondiloartritis axial no radiográfica es bastante tardío, ya que los pacientes suelen acudir a especialistas como el traumatólogo, cuando el especialista que puede hacer un diagnóstico correcto es el reumatólogo. 

Gracias a la introducción de pruebas como la resonancia magnética en la detección de este conjunto de enfermedades, los tiempos medios de diagnóstico están disminuyendo notablemente.

En el Atlas de Espondiloartritis Axial en España en 2017 podemos ver algunos datos muy representativos, tanto de la EspAax-nr, como del resto de enfermedades que forman parte de la familia de la espondiloartritis.

Del total de los pacientes encuestados, solo el 5,1% estaba diagnosticado con espondiloartritis axial no radiográfica, frente a un 85% que padecía espondilitis anquilosante.

Además, aunque la espondilitis anquilosante tiene más prevalencia entre los hombres, la espondiloartritis axial no radiográfica suele aparecer más en las mujeres, pero la patología se detecta de forma más tardía en este sexo. Algunos síntomas, como la inflamación en las extremidades o la hinchazón de los dedos de manos y/o pies son más frecuentes en las mujeres. 

Recuerda que, ante cualquier sospecha, siempre debes acudir a tu médico para comentarle la aparición de algún síntoma y que pueda valorar la situación. Un diagnóstico temprano es clave para que puedas acceder al tratamiento adecuado y reducir las posibilidades de que los daños se agraven con el paso del tiempo.

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