¿Has tenido alguna vez la sensación de tener demasiadas cosas por delante y no tener fuerzas para hacerlas? A veces ocurre que no llegas a hacer todas las actividades de tu día a día y no sabes cómo gestionarlo.

Piensa que, si tienes espondilitis anquilosante (EA), hay días que te encuentras peor y otros mejor, y esto es algo que no puedes predecir ni controlar. Por tanto, lo ideal será que gestiones tus tareas tratando de buscar alternativas. Intenta cambiar el horario de la tarea que tenías prevista, procura delegar en otra persona si no es posible cambiarla. Prácticamente, todo lo que hacemos en el día se puede adaptar.

Si un día tienes que parar, no hay que tener miedo, paras, descansas y vuelves a comenzar. Hay actividades que se pueden dejar para mañana o se pueden delegar en otras personas. No debes tener miedo a decir que no o a pedir que algo lo haga otra persona.

Aprender a gestionar tus pensamientos y emociones te ayudará a cambiar tu visión de la vida con EA. Puede parecer una tarea complicada, pero es posible aprender a manejar las emociones y los pensamientos con una serie de estrategias sencillas. Si, además, consigues aplicar estas técnicas a tu rutina, podrás darle la vuelta a tus
¿Qué me ayudaría a aceptar la espondilitis anquilosante (EA)? Cambiar tu forma de pensar en torno a la EA, dejar de percibirla como una amenaza para tu vida y tu futuro, te ayudará a aceptarla y a que no se desencadenen situaciones de estrés o ansiedad cuando la EA te impida o dificulte desarrollar alguna
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