No llego a todo, ¿qué hago?

Seguro que ya te has hecho esta pregunta. Ocurre que hay veces que no llegas a hacer todas las actividades de tu día a día y no sabes qué puedes hacer.

Piensa que, si tienes espondilitis anquilosante (EA), hay días que te encuentras peor y otros mejor, y esto es algo que no puedes predecir ni controlar. Por tanto, lo ideal será que gestiones tus tareas tratando de buscar alternativas. Intenta cambiar el horario de la tarea que tenías prevista, procura delegar en otra persona si no es posible cambiarla. Prácticamente, todo lo que hacemos en el día se puede adaptar.

Si un día tienes que parar, no hay que tener miedo, paras, descansas y vuelves a comenzar. Hay actividades que se pueden dejar para mañana o se pueden delegar en otras personas. No debes tener miedo a decir que no o a pedir que algo lo haga otra persona.

No llego a todo, ¿qué hago?

Es frecuente, cuando se tiene una enfermedad como la EA, que te de reparo decir que no o pedir a un familiar que haga algo por ti. En estos casos, piensa cuántas veces amigos, compañeros o familiares te piden que hagas algo por ellos. No hay que tener miedo a decir “hoy no lo hago” o “por favor, hazlo tú”. Somos súper hombres y súper mujeres, pero a veces necesitamos ayuda. Piensa que hasta Batman tenía a Robin.

Ponlo en práctica con este reto: Apúntante a la agenda

 

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