Afronta y acepta la EA

¿Qué me ayudaría a aceptar la espondilitis anquilosante (EA)?

Cambiar tu forma de pensar en torno a la EA, dejar de percibirla como una amenaza para tu vida y tu futuro, te ayudará a aceptarla y a que no se desencadenen situaciones de estrés o ansiedad cuando la EA te impida o dificulte desarrollar alguna actividad o te obligue a cambiar de planes. 

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 ¿Por qué sientes estrés o ansiedad por tu EA?

La explicación está ligada al propio instinto de supervivencia. Ante una situación externa, la mente evalúa si se trata de una amenaza. Para ello sigue un patrón: ¿es una amenaza irrelevante, benigna o positiva, o estresante o negativa?
Si se evalúa el evento como estresante, puede significar: daño, pérdida, amenaza, desafío.
Al mismo tiempo, la mente realiza una evaluación secundaria en función de los recursos físicos, sociales, psicológicos y materiales de los que la persona dispone para afrontar esa situación estresante.

Si la persona considera que tiene los recursos suficientes para abordar la amenaza percibida, no hay estrés; pero si la persona cree que no tiene los suficientes recursos o habilidades para hacerle frente, surgirá el estrés.

Por tanto, para conseguir aceptar la enfermedad deberás hacer un esfuerzo para incorporar nuevas habilidades y capacidades que te permitan hacer frente a la EA, así como dejar de percibirla como una amenaza para tu futuro.

Aunque parece sencillo, deberás aprender a gestionar tus pensamientos y emociones asociados a la EA e incorporar determinados hábitos a tu rutina que te ayudarán a afrontarla. Esto requerirá de pequeños esfuerzos que darán sus frutos a largo plazo, así que no te desanimes y ve paso a paso.

 

Estrategias para afrontar tu EA

Para hacer frente a tu EA será necesario que tomes un papel activo frente a la enfermedad para ser capaz de conducir tú mismo tu futuro. ¿Cómo se consigue? Pues activándote y planteándote cambiar aquello que está a tu alcance y aceptar aquello que no está en tus manos modificar.

Estos 9 consejos te ayudarán a afrontar la espondilitis anquilosante:

  1. Trata de cambiar o adecuar tu entorno a tus necesidades siempre que puedas.
    Si tu condición ha cambiado por la EA, busca soluciones concretas que se adapten a lo que necesitas. Así pues, si necesitas hacer cambios en tu puesto de trabajo para reducir el dolor, adaptar tus elementos de descanso (cama, colchón, almohada…) para evitar despertarte a mitad de la noche; plantéate seriamente cambiarlos. Estos cambios reducirán los obstáculos en el camino. Será el primer paso para afrontar tu futuro con EA.
  1. Resuelve los problemas.
    Si tienes un problema, sé decidido y adopta medidas decisivas para resolverlo. No aplaces la decisión y alargues el problema.
  1. Tolera o ajústate a lo negativo.
    No siempre es posible cambiarlo todo. Hay que asumirlo y aprender a vivir con ello. Tanto si tienes EA, como si no, hay situaciones que, aunque no te gusten, tendrás que aceptar. Por tanto, no gastes energía en lo que no puedes cambiar, aprende a aceptarlo y a centrarte en lo que sí está a tu alcance. 
  1. Procura mantener una imagen positiva de ti mismo.
    Tener una visión positiva de ti mismo te ayudará a afrontar la vida con confianza y te dará una base sólida desde la que enfrentarte a cualquier problema. Céntrate en tus puntos fuertes y piensa a menudo en todo aquello que se te da bien y que es positivo en ti. Verás cómo tu autoestima mejora y te sientes más fuerte ante los desafíos de la EA.
  1. Planifícate, siempre que puedas
    No siempre es posible llegar a todo, menos aún si sufres un brote de EA. Por tanto, asume que habrá tareas a las que no llegues y que tendrás que aplazar y en caso de que no sea posible aplazarlas, tendrás que delegar y buscar ayuda.
  1. Céntrate en lo importante
    Define claramente cuáles son tus prioridades y esfuérzate y trabaja para conseguirlas. Trata de no dedicar esfuerzos innecesarios a cosas que no son importantes en tu vida y que te hacen distraerte de las prioritarias.  
  1. No actúes de forma prematura.
    No te adelantes a los acontecimientos y no des por hecho que algo va a ocurrir. 
  1. Trata de encontrar tu equilibrio emocional.
    El equilibrio emocional consiste en ser capaz de manejar tus emociones para adaptarlas a tu realidad, ya que en la vida diaria existen desequilibrios entre lo que se desea y lo que sucede realmente. Esto puede provocar un desajuste emocional que es necesario aprender a gestionar, por lo que tendrás que aprender a reconocer tus emociones y adaptarlas. Por ejemplo, si ante una tarea que no eres capaz de realizar sientes impotencia o autocompasión, puedes aprender a reconocer esa emoción y tratar de transformarla en una emoción positiva y optimista.
  1. Procura mantener relaciones sociales y buscar apoyo.
    Compartir lo que te pasa y ser parte de la vida de los demás, te ayudará a sentirte querido, a encontrar apoyo y a no aislarte. Así que trata de encontrar un hueco para relacionarte con los demás, salir y compartir tu vida con las personas que te rodean.
    Compartir lo que te ocurre con otras personas con EA te ayudará a entender tu situación y a aprovechar su experiencia para aprender a vivir con la enfermedad. Plantéate buscar apoyo en una asociación de pacientes.

 

Autoría y bibliografía