Gestiona tus pensamientos y emociones

Aprender a gestionar tus pensamientos y emociones te ayudará a cambiar tu visión de la vida con EA. Puede parecer una tarea complicada, pero es posible aprender a manejar las emociones y los pensamientos con una serie de estrategias sencillas. Si, además, consigues aplicar estas técnicas a tu rutina, podrás darle la vuelta a tus emociones y cambiar la visión de tu futuro con EA.

Del mismo modo, podrás comprobar cómo los cambios en tus pensamientos y emociones pueden influir en tu comportamiento y cómo es posible, a través de ellos, cambiar la forma en la que actúas en tu día a día. Puede que a partir de ahora veas la EA con otros ojos y pienses, sientas y actúes diferente.

 Pensamientos y distorsiones cognitivas

Los pensamientos se producen como una forma de tu mente de afrontar determinadas situaciones o estímulos externos. Son, además, el producto de tu experiencia previa y del proceso cognitivo de tu mente.

Por otra parte, existen lo que se conoce como distorsiones cognitivas. Estos son esquemas de interpretar la realidad que se basan en una interpretación errónea o distorsionada de la misma y, que provocan que tu interpretación del mundo no sea la adecuada o sea distorsionada.

¿Por qué es importante entender esta diferencia? Porque en ocasiones tus pensamientos son fruto de una distorsión cognitiva y no de un pensamiento racional, y las consecuencias son unas emociones que no se corresponden con lo que en realidad está pasando.

Por ejemplo, imagínate que alguien que te conoce te pregunta cómo estás y tú piensas: “Me pregunta cómo estoy porque sabe que tengo EA y le doy pena”. Sin embargo, no tienes ninguna seguridad de que esa persona esté pensado eso, ni siquiera sabes si lo ha hecho por cortesía. Es decir, tus pensamientos son el resultado de una idea preconcebida o errónea. Esto es una distorsión cognitiva.

Pues bien, existen estrategias para que aprendas a detectar estas distorsiones cognitivas y a cambiarlas. Si consigues aplicarlas en tu día a día, te dará un enfoque diferente a la hora de abordar múltiples situaciones con tu EA.

Estas son algunas estrategias para que intentes cambiar o reenfocar de una forma más positiva tus pensamientos:

Consejo/EstrategiaPensamientoPensamiento alternativoTipo de distorsión
No te quedes sólo con lo malo, fíjate también en otros elementos.“Pudo ser un estupendo día de trabajo sino hubiera sido por el dolor”“Hubo cosas buenas y otras molestas”FILTRAJE
Las cosas no son blancas o negras. Intenta relativizar y buscar un enfoque positivo.“No sirvo para nada, ya no puedo hacer nada bien”“Lo haré más despacio. El 60% de las veces lo consigo”.PENSAMIENTO POLARIZADO
Evalúa las consecuencias reales de la situación. Valora las implicaciones para tu vida.“He tenido que dejar este trabajo por culpa del dolor, ya no voy a poder trabajar nunca”.

“Quizá no pueda volver a trabajar en lo mismo, pero hay otras posibilidades”.

“Dejar este trabajo me servirá para no sufrir tanto dolor”.

MAXIMIZACIÓN O DRAMATIZACIÓN

Procura no generalizar: 

Siempre, nunca, todo, nada… son términos absolutos que no existen en la vida. “A veces”, “con frecuencia”, “rara vez”… son expresiones que se ajustan más a la realidad.

“Siempre este horrible dolor. Nunca voy a poder librarme de él.”¿Qué significa “siempre’’? ¿las 24 horas del día?GENERALIZACIÓN
Cada uno es responsable de sí mismo, no de los demás. Valora cuál es la parte que realmente controlas y puedes cambiar.“Yo tengo la culpa de que los demás sufran por estar siempre quejándome”“Soy responsable de mis propios problemas y reacciones”FALACIA DE CONTROL

Diferencia tus obligaciones y tus motivaciones: “Debo”, “Tengo”… implican obligación y, por tanto, presión.

Sin embargo, “quiero”, “he decidido”… implican motivación para hacer algo.

“Debo llevar a mis hijas a la piscina aunque me duela mucho la espalda, tengo que ser buena madre”.“He decidido llevar a mis hijas a la piscina”.DEBERÍA
Responsabilidad no es lo mismo que culpabilidad.“Todos los días ocurre algún problema por mi culpa”Sentirse responsable significa asumir las consecuencias de nuestros actos; culparse significa atacarse a sí mismo deliberadamente, sin buscar soluciones a los posibles errores cometidos.CULPABILIDAD
Analiza objetivamente la situación y las posibles soluciones, así como las posibilidades reales de consecuencias catastróficas antes de ponerte en lo peor.Tras un par de días con dolor de cabeza, te preguntas: “¿Y si además tuviera un tumor?”“Conviene reflexionar cuáles son las probabilidades reales de que dos días con dolor de cabeza signifiquen la existencia de un tumor”.ANTICIPACIÓN DE CATÁSTROFE
Cuestiónate si de verdad conoces los pensamientos que “crees” que tienen los demás.“Me pregunta cómo estoy porque le doy pena”“¿Qué pruebas tengo para creer que piensa así?”INTERPRETACIÓN DEL PENSAMIENTO

Las emociones

Las emociones se desencadenan ante determinadas situaciones de la vida real, pero también como consecuencia de tus pensamientos.

Algunas emociones negativas como el miedo, la ansiedad, la culpa y la vergüenza son consecuencia de la percepción de una amenaza de nuestra identidad. El miedo se produce ante un riesgo inmediato para la integridad física y la ansiedad es fruto de una amenaza incierta, es decir, que no conocemos la fuente.

Por su parte, la culpa y la vergüenza son emociones sociales, ligadas a la estima social, mientras que la tristeza es una emoción vinculada a circunstancias desfavorables y se produce generalmente cuando sentimos una pérdida en nuestras vidas.

Otras como el enfado y la ira son emociones desagradables centradas en la ofensa y que tienen el objetivo de conservar la autoestima y la estima social.  La ira puede estar dirigida hacia dentro, es decir, hacia ti mismo, o hacia fuera, hacia los demás, y puede generar a su vez más emociones desagradables.

Sea una emoción u otra, la importancia de que aprendas a identificarlas reside en que si eres capaz de aprender a gestionarlas serás capaz de cambiar la forma en que emocionalmente te afecta en tu día a día y serás capaz de encontrar un equilibrio emocional que te permita afrontar tu EA.

 

Relación entre los pensamientos, emociones y actos

      influye en                         influye en

LO QUE PIENSO   — ►  LO QUE SIENTO   – -► LO QUE HAGO

Los pensamientos hacen que se desencadenen las emociones, que a su vez tendrán influencia en tus acciones. Por tanto, si eres capaz de modificar estos pensamientos, podrás cambiar tus emociones y en último término tus acciones. ¿Lo intentas? Prueba a ponerlo en marcha con estos retos.

 

Rétate

Cambia lo negativo a positivo

¿Qué vas a conseguir?

Sentirte mejor con tu espondilitis anquilosate
Ir al reto

Rétate

Respira y relájate

¿Qué vas a conseguir?

Relajarte cuanto sientas estrés o ansiedad provocados por tu espondilitis anquilosante.
Ir al reto
Comparte si te ha gustado:
Facebook
Twitter
Email
Imprimir

Síguenos en nuestras redes sociales

® Reservados todos los derechos CEADE • Términos y condiciones

Con la colaboración denovartis-logo