Manejo farmacológico del dolor

Para mantener bajo control el dolor si tienes espondilitis anquilosante (EA), tienes que ajustar las pautas de medicación a cómo te encuentras. Si sabes que el dolor se acentúa con el descanso, puedes probar a tomar la medicación que tu médico te ha prescrito para la noche antes de acostarte. Si durante el día vuelve a aparecer el dolor y necesitas ‘rescates’ para mantenerlo bajo control, lo ideal es tener analgésicos o antiinflamatorios no esteroides (AINES) para ir alternando su uso. 

Es fundamental que indiques siempre a tu reumatólogo los momentos del día en que tienes dolor para que pueda adaptar la medicación a tus necesidades reales. Tenlo en cuenta cuando prepares la visita con tu reumatólogo

Los AINES y los corticoides son fármacos muy útiles para reducir el dolor y la inflamación de las articulaciones. Hay AINES que pueden tener un efecto prolongado y que pueden ser positivos para dormir. 

Para las personas que, a pesar de probar con varios antiinflamatorios no esteroides  la enfermedad continúa con síntomas y actividad inflamatoria importante, está indicado el tratamiento con terapias biológicas. Estos medicamentos al controlar la inflamación, mejoran los síntomas y las complicaciones que causa la espondilitis anquilosante.

Debes tener en cuenta que tomar el tratamiento adecuado para ti, junto las terapias físicas, evita que la enfermedad progrese, lo que te permitirá mantener tu movilidad. Por eso, es fundamental que lleves un control de los síntomas y el dolor que experimentas y en qué partes del cuerpo, para que tu reumatólogo pueda adaptar tu tratamiento a tus necesidades.

Por supuesto, no todas las personas con espondilitis anquilosante requieren el mismo tratamiento: la mejor opción para una persona puede no ser la más adecuada para otra. El reumatólogo es el médico especialista que debe decidir qué terapias son las más adecuadas, pero para eso necesita toda la información disponible, incluida la que le puedas proporcionar.

Si crees que tu espondilitis anquilosante puede no estar bien controlada, porque no te permite hacer tus actividades diarias, no descansas bien o tienes dolor inflamatorio, es importante que hables con él o ella, para adecuar tu tratamiento.

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